lunes, diciembre 11, 2006

POEMA

Fragancia eterna de ajenas flores,
amada mía y a mí distante...
beso que dejaste y el viento lleva:
inocencia de niña, mujer, amante.
Oscuro cielo, sol brillante,
locura de amor, que mi
alma encierra...

Mañana, tal vez me olvides, y
escucharás el canto que ayer me dedicaste,
lanzarás mis versos ya vacíos
incrustados de arrugados besos,
saldrás y querras sentir besarme, y yo
saldré del vacío del recuerdo
a buscarte y a volver de nuevo a amarte

lunes, noviembre 06, 2006

POEMA SIN TÍTULO.

La verdad que hace tiempo dejó de ser mía,
tan mía, como tú de este fango que respira...
se revela y se crece ante mi vida
y deja que respire ese cáliz relajante.
Esa vida en copa, que me embriaga,
esa vid que me besa y me alimenta.;
la juventud de tus labios,
hace tiempo me entregaste
y quedan marcados en mis pasos,
los que doy tan a la deriva
y encierran las siete letras
que me engendran tantas sonrisas.
¡Vida! El perfume aún agonizante
vive porque siente que tú eres:
-la que quiso ser mía sin distancias-
sin distancias que tan lejos nos separen.
Pero sabes que tu vida es tan mía,
y mis versos a tus labios se dirigen...
Daré pasos inconscientes, inermes y vacíos,
entonces tú darás el veredicto:
-de quererme amar eternamente-
entonces cuando leas este poema (sin título),
como la vida que tuvimos,
vendrás a embriagarme con caricias,hechas por ti para mi vida.


Juan Carlos A. Piscoya Quevedo.
AHORA ES EL MAÑANA

En la mañana clara, cuando el sueño avanza;
El café se nos endulza y se congela
Servido en el recuerdo de algo que aún no pasa
Y quizá no recupere a la taza abandonada.
Cuando el mañana calienta y enfría nuestra almohada.
Cuando el servirse un libro la ignorancia no arrebata
Hemos de decir , tal vez confusos:
¡Mañana será¡, ¡Mañana!.
¿Pero por qué abandonarse así; mañana?
Por qué repartimos esa frase agonizante,
Nos pesa muchas veces el mañana
Y nos deja asustados en la noche.
La noche, ¿qué es la noche?
La noche adormece la cabeza y no funciona,
Muchas veces condiciona la palabra.
Te encierra en un coagulo nocturno
Y el verbo disminuye y se enfrasca.
Cuando los mensajes sean nuestros
Y el afán del dictador profana
Cuando fuertes gritemos ¡Libertad!
En un cambio seguro hacia el mañana.
Y cuando cansados ya nos han de buscar en una caja.
Y nosotros compartimos en son de alabanza,
La lucha liberal en la danza democrática.
Entonces ya cansados de vivir ya oscuramente
Tomaremos por la vida nuestras armas:
El verbo, la verdad y la palabra.
Lanzaremos al mundo una llamada
Daremos el salto al mañana inesperado
Y en el trayecto repitiendo la alabanza
Con viabilidad profesional forzada
Pero sí con afán...
de soñar en el mañana.
Juan Carlos Alejandro Piscoya Quevedo.